No es una taza lechera, tampoco es una taza cualquiera…Es una taza que compré el año pasado en Roma con la intención de regalarla a alguien especial.Alguien que pudiera ser lo suficientemente sensible como para comprender lo que ella significaba para mí y más aún, que tuviera la intención de permanecer conmigo… con taza o sin taza.
Está demás decir que la taza tiene guardada un año y no habido alguien que entre en ese perfil de “receptor” que yo misma me he construido. Quizás estoy dejando pasar oportunidades valiosas sin darme cuenta…
Y ahí está, guardada en el armario, envuelta en papel y deseosa de ver la luz del día. Ella, al igual que yo, también tiene ganas de brindar sabores, de compartir desayunos…
He estado tentada de obsequiarla un par de veces, cuando casi me he dicho a mí misma: “Sí, esta persona sí se la merece” pero luego pasa algo decepcionante y mi taza continúa envuelta en la oscuridad.
Esperando…
2 comentarios:
bueno, me temo que esa taza no durará mucho en el armario. Roma es una ciudad preciosa y desde luego a mi me evoca unos recuerdos insuperables.. ejem.. jajaja
el refranero español! siempre dije que es tan variado como cobarde por lo que tu dices, tiene salida para todo y eso no mola. En la vida hay q mojarse, hay q declinarse, hay q decidirse.
un saludo vecinita!
Ay niña Dar o no dar? esa es la custion!
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