
Mañana voy a sentirme infinitamente mejor, lo sé.
Pero hoy voy a pedirte que me dejes vivir esta tristeza hasta el fondo. Déjame escuchar canciones de esas que cortan las venas, déjame leer poemas y sentarme a compararlos con mi propia historia frustrada. Déjame ponerme intensa con estos asuntos del corazón, que pocas veces tengo la valentía de permitir que el amor me vuelva mierda.
Déjame ser protagonista hoy de un drama de amor… que ya mañana volveré a vivir la realidad y a reírme de esta estúpida melancolía.
Pero hoy todavía quiero que mi almohada me acompañe a llorar un rato antes de dormir. Hoy todavía quiero que el corazón me palpite lento, cansado… porque no desea volver a acelerarse ni por él ni por nadie.
Mañana me maquillo y me pongo el top más bonito, pero hoy déjame usar mi camiseta vieja y que se me vean las ojeras…
Mañana vuelvo a ser la chica equilibrada, la que persigue sueños y trabajo duro… pero esta noche permíteme sentirme escritora de novelas rosa, déjame ser romántica hasta rayar en lo ridículo. No tengo nada que perder.
Esto pasará mañana, no te preocupes. Prometo que con la luz del día yo volveré a ser la mujer más racional, eficiente y entusiasta de este mundo… como de costumbre.
Pero esta noche, sólo esta noche, déjame llorar que se fue… y ayúdame a reconocer que, a pesar de todos mis esfuerzos, no me cabe la tristeza en el cuerpo.
Pero hoy voy a pedirte que me dejes vivir esta tristeza hasta el fondo. Déjame escuchar canciones de esas que cortan las venas, déjame leer poemas y sentarme a compararlos con mi propia historia frustrada. Déjame ponerme intensa con estos asuntos del corazón, que pocas veces tengo la valentía de permitir que el amor me vuelva mierda.
Déjame ser protagonista hoy de un drama de amor… que ya mañana volveré a vivir la realidad y a reírme de esta estúpida melancolía.
Pero hoy todavía quiero que mi almohada me acompañe a llorar un rato antes de dormir. Hoy todavía quiero que el corazón me palpite lento, cansado… porque no desea volver a acelerarse ni por él ni por nadie.
Mañana me maquillo y me pongo el top más bonito, pero hoy déjame usar mi camiseta vieja y que se me vean las ojeras…
Mañana vuelvo a ser la chica equilibrada, la que persigue sueños y trabajo duro… pero esta noche permíteme sentirme escritora de novelas rosa, déjame ser romántica hasta rayar en lo ridículo. No tengo nada que perder.
Esto pasará mañana, no te preocupes. Prometo que con la luz del día yo volveré a ser la mujer más racional, eficiente y entusiasta de este mundo… como de costumbre.
Pero esta noche, sólo esta noche, déjame llorar que se fue… y ayúdame a reconocer que, a pesar de todos mis esfuerzos, no me cabe la tristeza en el cuerpo.
1 comentario:
a veces se puede hacer tan necesario un día de depresión, q la vida no sería lo mismo sin ellos. un dia, una semana, un mes. siempre sin excederse, claro, pero la melancolia nunca fue mala compañera de viaje. de hecho creo que las alegrias se digieren mejor cuando ya se ha probado el sabor de la tristeza, sea en el nivel que sea.
animo guapa!
Publicar un comentario