01 diciembre 2008

Simplemente tu y yo

Pienso que cuando yo jugaba a ser mujer, tú estabas aun empezando a ser adolescente…Pero ayer, en la oscuridad de mi cuarto y con la ropa en el suelo, nuestras ganas no saben de edades, para ellas sólo somos un hombre y una mujer. Dos adultos que tienen mucho tiempo deseándose y que hoy por fin se han atrevido a explorarse…
¿Qué decir de tu cuerpo? Que es casi perfecto… Firme como un animal potente, definido con la textura divina de tu piel y lleno de energía como un torrente de apetito que se ha derramado por todas partes.
Es cierto que aunque practicamente somos desconocidos yo te siento como si estuvieras desde hace tiempo y las amigas se burlan de esta relación incómoda (“¿Y a dónde habeis ido ¿al circo?”) pero nada de eso importa mientras me des permiso para besar tu espalda y lamer el sudor que corre en tu abdomen.

Sí, eres joven… pero esa noche eres simplemente mío.

1 comentario:

Manu MAÑERO dijo...

Lo mejor de una relación como la que has definido, de manera tan bella, atrevida y picantona, es que siempre hay disposición de mejorar lo presente, de superarse, de ir a más.
Nunca es suficiente...