
Ya he dicho otras veces que de todas las experiencias sensoriales, la que me resulta más sensual es el olor. Y cada vez me convenzo más de que esa debilidad juega en mi contra.
Estoy en ese proceso de concentrarme en las cosas importantes y olvidarme de sentir desde dentro. Casi lo logro… pero por Dios que cuando me encuentro con tu olor divino en mis espacios, el proceso se revierte.
Te lo dije desde el primer día, sin ningún tipo de verguenza: “Hueles bien…” Pero no me imaginaba que eso iba a dejarme indefensa ante tu recuerdo más tarde. Mi plumas blanco todavía guarda tu esencia y ni siquiera abriendo las ventanas de mi coche cuando sales logro que se vaya tu olor.
Lo peor es que no voy a meter toda la ropa en la lavadora… porque en el fondo, disfruto encontrar tu perfume escondido en un pliegue de tela.
Yo prometo no concentrarme en tu olor, está bien… pero por favor, llévate tu olor contigo. Me está matando esta noche.
Estoy en ese proceso de concentrarme en las cosas importantes y olvidarme de sentir desde dentro. Casi lo logro… pero por Dios que cuando me encuentro con tu olor divino en mis espacios, el proceso se revierte.
Te lo dije desde el primer día, sin ningún tipo de verguenza: “Hueles bien…” Pero no me imaginaba que eso iba a dejarme indefensa ante tu recuerdo más tarde. Mi plumas blanco todavía guarda tu esencia y ni siquiera abriendo las ventanas de mi coche cuando sales logro que se vaya tu olor.
Lo peor es que no voy a meter toda la ropa en la lavadora… porque en el fondo, disfruto encontrar tu perfume escondido en un pliegue de tela.
Yo prometo no concentrarme en tu olor, está bien… pero por favor, llévate tu olor contigo. Me está matando esta noche.
1 comentario:
Me encanta...
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